La FEM informa que en diciembre, las ventas minoristas medidas en cantidades cayeron en promedio en Mendoza 6,17 % frente a igual mes del año pasado. Además el año finalizó con un descenso de 24,29 %.
 
Tomando como referencia el Promedio Ponderado las ventas cayeron de la siguiente manera: enero 5,04 %; febrero 2,85 %; marzo 43,93 %; abril 63,24 %, mayo 38,52 %; junio 35,16 %; julio 25,09 %, agosto 17,22 ; septiembre 15,98 %, octubre 23,64 %; noviembre 14,13 % y diciembre 6,17 % lo que marca un promedio para los 12 meses del 24,29 %.

Cabe recordar que a nivel nacional, CAME informó que en el último mes del año las ventas cayeron 8% anual, medidas en cantidades. Esto incluye tanto modalidad online como en locales físicos. El año cerró con un descenso anual de 21,4% y para 2021 las expectativas vienen muy cautas.
La escasez de mercadería importada en negocios de indumentaria, calzados, deportes, bazar, etc. impactó en la oferta del mes.

El análisis de diciembre

Los rubros con menos caídas interanuales en el mes fueron Juguetería y librerías (-1,57 %), Indumentaria (-2,71 %), Bazar y regalos (-2,87 %) y Alimentos y Bebidas (-3,56 %). Los cuatro sectores declinaron por debajo del promedio general.

Los retrocesos fueron más profundos para Relojerías, Joyerías y Bijouterie (-16,39 %), Mueblerías, Decoración y Artículos para el Hogar (-11,93 %) y Neumáticos y Repuestos para Autos y Motos (-10,78 %)

Librerías y Juguetería tuvo una Navidad con una facturación muy superior a lo que se dio durante el año, pero que no alcanzó para superar al año anterior en unidades físicas, por lo que terminó diciembre con un descenso del 1,57 %. Hubo muchas quejas de los comerciantes por la falta de mercadería importada y cierta venta informal.

En Indumentaria las ventas descendieron un 2,71 % anual en el mes. Es el rubro más numeroso de Mendoza y el mejor termómetro para medir la ventas minoristas.

En conclusión, diciembre fue el mejor mes del año desde el inicio de la cuarentena, pero no fue suficiente para equipararse al año anterior, debido a caídas de poder adquisitivo y faltantes de mercadería importadas en muchos rubros.

El análisis del año

Los rubros con menos caídas interanuales fueron Alimentos y Bebidas (-9,80 %), Ferretería, Materiales Eléctricos y de Construcción (-10,89 %) y Farmacia, Perfumería y Cosmética (-13,41 %).

Los retrocesos fueron más profundos para Relojerías, Joyerías y Bijouterie (-46,22 %), Calzados y Marroquinería (-40,12 %) y Artículos Deportivos y de Recreación  (-37,93 %)

Los productos esenciales llegaron a tener caídas del orden del 30 %. Distintos fue el caso de los bienes no esenciales, que promediaron una caída del 85 % en abril. Recién en agosto pudieron bajar a menos del 30 %.

A partir de octubre se comenzó a sentir la escasez  de productos importados y aumentos de precios. Además los ingresos de las familias no acompañaron  la inflación, impidiendo  la recuperación de las ventas en unidades físicas respecto al año anterior.

Los temas que preocupan al comercio

Al analizar los números del año, el Vicepresidente de Comercio de la FEM, Juan Roth explicó que «ya están claros, no hay muchas sorpresas, los resultados son producto de las condiciones macroeconómicas y sociales en las que estamos inmersos, de cara al año que estamos comenzando debemos tener en cuenta que el escenario posible no es muy distinto al que enfrentamos en el 2020 por lo que las expectativas no son muy alentadoras y con algunos agravantes».

En este sentido recordó que «el poder adquisitivo está muy devaluado y no hay paritarias cercanas que puedan mejorarlo, por lo que el flujo de efectivo no tendrá un aumento significativo y de haberlas, los porcentajes difícilmente puedan dar más que un respiro al movimiento financiero».

Agregó que desde el gobierno quedan pocos planes de ayuda al sector comercial en vigencia y no hay perspectivas al menos hasta ahora de que se puedan implementar nuevas acciones. Además según el directivo «la doble indemnización es un factor que no facilita la generación de nuevo empleo, no existe regulación de los alquileres y la venta ilegal ya sea por medios físicos y digitales está impactando fuertemente en los resultados de los comercios que realizan sus actividades en forma legal».

También se refirió a la tasa de mortalidad de empresas del sector comercial que en 2020 ha llegado a 4 de cada 10 pymes. Al respecto Roth expresó: Entendemos que estamos en una situación de pandemia y debemos ser muy responsables en respetar los protocolos para que no se complique aún más la situación sanitaria, en vistas a las posibles restricciones en los próximos meses producto de algún rebrote de COVID19. Entendemos que las restricciones deben comenzar con lo social y priorizar el funcionamiento de la economía, no podemos permitir que más pymes caigan».

Finalmente el Vicepresidente de Comercio de la FEM señaló: «Debemos enfocarnos en un trabajo conjunto y responsable de reactivación de la actividad comercial en el que las políticas públicas deben acompañar este proceso».