Un estudio realizado en el Gran Mendoza revela una aparente contradicción que describe con precisión el momento económico actual: existe una elevada percepción de riesgo para emprender, pero al mismo tiempo persiste una fuerte voluntad de invertir y generar ingresos.

La Federación Económica de Mendoza presentó los resultados de una encuesta realizada por la consultora Demokratía sobre la percepción social del riesgo empresario y las decisiones de inversión de los mendocinos.

El relevamiento, realizado entre el 11 y el 15 de mayo de 2026 sobre una muestra de 716 personas del Gran Mendoza, permite comprender cómo evalúan los ciudadanos las posibilidades de emprender en el contexto económico actual y qué harían si dispusieran de un capital adicional.

Uno de los datos más relevantes del estudio muestra que el 71,18% de los encuestados considera que emprender hoy es una actividad muy o extremadamente riesgosa. En particular, el 39,8% lo define como “extremadamente riesgoso”, mientras que otro 31,38% lo califica como “muy riesgoso”.

La percepción refleja un escenario atravesado por la incertidumbre económica, las dificultades para acceder al financiamiento, la presión impositiva y la necesidad de proteger el patrimonio familiar. En este contexto, emprender deja de ser visto únicamente como una oportunidad de crecimiento para convertirse en una decisión que involucra un elevado nivel de exposición económica y personal.

Sin embargo, la encuesta aporta una segunda lectura que resulta especialmente significativa para el desarrollo productivo de Mendoza.

Ante la consulta sobre qué harían si contaran con un capital equivalente a seis meses de ingresos, el 47,19% respondió que lo destinaría a una inversión productiva. Es decir, utilizaría esos recursos para iniciar, ampliar o fortalecer una actividad económica.

A este porcentaje se suma otro 38,01% que elegiría instrumentos de renta pasiva para generar rendimientos financieros. En contraste, apenas el 4,59% afirmó que utilizaría ese dinero para consumo o bienestar inmediato.

Estos resultados permiten observar que, aun cuando la percepción de riesgo es elevada, la vocación emprendedora y productiva continúa presente. La mayoría de los mendocinos no piensa en consumir un eventual excedente de recursos, sino en hacerlo producir.

Para la Federación Económica de Mendoza, este hallazgo representa un desafío y una oportunidad. El problema principal no parece ser la falta de iniciativa o de espíritu emprendedor, sino la necesidad de generar mejores condiciones para reducir el riesgo percibido y facilitar la transformación de proyectos en inversiones concretas.

En este sentido, cobran especial importancia las políticas orientadas al acceso al financiamiento, la capacitación, la generación de redes empresariales, el acompañamiento técnico y la construcción de un entorno económico más previsible.

La encuesta deja una conclusión clara: Mendoza mantiene una fuerte cultura productiva. Aun en un contexto donde emprender es percibido como una actividad de alto riesgo, la mayoría de las personas continúa pensando en invertir, generar ingresos y desarrollar nuevos proyectos.

Más que una falta de vocación emprendedora, el estudio evidencia la necesidad de construir condiciones que permitan que esa voluntad de invertir encuentre un camino más seguro para transformarse en crecimiento económico, empleo y desarrollo para la provincia.

Mirá la encuesta completa aquí:  RIESGO EMPRESARIO – 2026